
Heme aquí, frente a un pastel de pesares,
la noche me alumbra y apaga las velas,
el viento sopla, el silencio llega.
No hay más invitados, comienza la fiesta.
El calor ameniza este momento
y despinta el rubor de mis mejillas,
le daré un trago amargo a los recuerdos,
sentaré a la soledad junto a mi silla.
Y charlaré con ella, lloraré con esa amiga,
reiré sin pena, bailaré hasta ver el día,
festejaré con los murmullos de las sombras,
¡coman mi hastío y mi desgracia!, hoy estoy sola.
Pero qué importa, traigo mi mejor atuendo:
zapatillas y un vestido azul turquesa
que de negro ha pintado la penumbra
y ha cubierto sus olanes de tristeza.
¡Gocen todos!, ¡goce nadie!, gozo ahora
de esta juerga donde no existen extraños,
solo amigos como el miedo y la nostalgia,
que se unen a mi muy FELIZ CUMPLEAÑOS.
