Es esta noche que me abraza, brasa;
es un suspiro que termina y mina
en mi cabeza, es pieza que empieza
y que se hunde en la mentira, mira...
Aquí el destino nos rebasa, pasa
como una brisa que asesina, asina
con su entereza y su rareza, y ¡reza!
pues siempre deja, cuando espira, ira.
La amarga sombra que me embiste, viste
la cura oscura de mi herida, herida
por la tristeza, y mi desdicha es dicha
Suya, sembrada como alpiste. Alpiste:
cosecha plétora de vida; ida
y vuelta, viaje sin mas fecha hecha.
jueves, 27 de agosto de 2009
sábado, 22 de agosto de 2009
HOY NO QUIERO ESTAR EN CASA
Me he levantado más temprano de lo usual,
tu voz me da jaqueca, hoy no te quiero escuchar,
tomaré un rápido ayuno, a ti no te doy ni un sorbo.
Me ataré bien los patines: ciao, goodbye, adiós, "au revoir".
Y me voy en mis patines a la calle que me espera,
dejaré que el viento sople y así que giren las ruedas;
los acordes de mi rola llevo en el reproductor,
creo que no me falta nada, ya ni siquiera el amor.
Llévenme hacia el olvido, hasta el fin de la avenida,
donde cruce la locura, ¡donde se encuentre la cura!
y que el día nunca se acabe, que me tope la fortuna
de no verte nuevamente, hasta que salga la luna.
No, no quiero estar en casa, hoy ahí me siento extraño,
que la tarde me acompañe, esta acera va a mi lado,
Y en mi rostro una sonrisa, y la música en la brisa,
andaré con mis patines hasta que caiga cansado...
tu voz me da jaqueca, hoy no te quiero escuchar,
tomaré un rápido ayuno, a ti no te doy ni un sorbo.
Me ataré bien los patines: ciao, goodbye, adiós, "au revoir".
Y me voy en mis patines a la calle que me espera,
dejaré que el viento sople y así que giren las ruedas;
los acordes de mi rola llevo en el reproductor,
creo que no me falta nada, ya ni siquiera el amor.
Llévenme hacia el olvido, hasta el fin de la avenida,
donde cruce la locura, ¡donde se encuentre la cura!
y que el día nunca se acabe, que me tope la fortuna
de no verte nuevamente, hasta que salga la luna.
No, no quiero estar en casa, hoy ahí me siento extraño,
que la tarde me acompañe, esta acera va a mi lado,
Y en mi rostro una sonrisa, y la música en la brisa,
andaré con mis patines hasta que caiga cansado...
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